Covid-19 e indicadores de riesgo para la presencialidad

Volver al listado de Noticias

IEC-CONADU. Viernes 14 de mayo del 2021

En un conversatorio organizado por el IEC y la CyMAT, Lilian Capone y Arnoldo Domingo Pucci evaluaron los condicionamientos que impone al trabajo la pandemia y la necesidad de que el Covid sea considerado enfermedad profesional.
 


 
Organizado con el IEC y la CyMAT de CONADU, el miércoles 12 de mayo se realizó un conversatorio con la doctora Lilian Capone y el ingeniero Arnoldo Domingo Pucci sobre “Covid-19 e indicadores de riesgo para la presencialidad”, título que tuvo la actividad. Capone es neumonóloga, especialista en salud ocupacional, docente e investigadora de la UBA, secretaria en Salud Laboral de la CTA de la Provincia de Buenos Aires, coordinadora del espacio intersindical en Salud y Trabajo e integrante de la red interuniversitaria de investigación y promoción de la seguridad y salud laboral. Por su parte, Pucci es especialista en higiene y seguridad en el trabajo, profesor de la Universidad de Villa Mercedes y la UTN-Mendoza, secretario general de ADOI y representante de CONADU en la instancia CyMAT de la paritaria nacional.
 
Capone abrió la charla mostrando qué es el Covid-19, cómo se contagia y cuáles son los síntomas asociados al virus. En ese sentido, mostró el ciclo que presenta la enfermedad desde el contagio hasta la aparición de síntomas y cómo en esos aproximadamente cuatro días es cuando la persona contagiada es capaz de contagiar a más personas. Ante el avance de la segunda ola y la mayor contagiosidad que presentan las nuevas cepas, hizo especial énfasis en que, hasta el momento, la única forma de evitar el contagio es el uso de barbijo, la distancia social de 2 metros y la ventilación de los ambientes.
 
Una vez que la persona presenta síntomas se puede avanzar en la detección, el aislamiento y la activación de protocolos de atención médica, si hicieran falta, pero advirtió que lxs trabajadorxs debemos estar atentxs y conocer los protocolos a seguir ante un caso sospechoso o ante un contacto estrecho con un caso confirmado. Y, si esas hojas de ruta no existen, se deben construir o exigir su construcción.
 
Actualmente no existe un tratamiento específico para esta enfermedad, por lo que se evalúa clínicamente cada caso a partir de tratar la sintomatología. En nuestro país, se ha implementado el sistema de donación de plasma de personas recuperadas que actualmente conforma el ensayo clínico nacional (sigue abierta su inscripción en el 0800-222-0101). Otro de los tratamientos que se pueden indicar en instancia de internación por Covid-19 es el suero equino, un tratamiento descubierto y desarrollado gracias el programa “Ideas Proyecto COVID-19” que abrió el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. Finalmente, Lilian Capone mostró las diferentes vacunas que existen actualmente y cuya compra y distribución el Estado argentino viene avanzando. A largo plazo, el plan de vacunación es el único camino para llegar a superar esta pandemia.
 
En relación con el área de salud laboral en particular, la coordinadora del espacio intersindical en Salud y Trabajo afirmó la necesidad de la incorporación del Covid-19 como enfermedad profesional, para que los gastos de tratamiento sean absorbidos por las ART.
 
La segunda intervención estuvo a cargo del secretario general de ADOI, el ingeniero Arnoldo Domingo Pucci. Como especialista en higiene y seguridad en el trabajo, explicó de qué manera se acordaron a nivel nacional los indicadores de riesgo laboral que permitieran en las paritarias de nivel local poder adecuar los protocolos a esos parámetros y, a la vez, estar cubiertos y cubiertas ante posibles desconocimientos o incumplimientos. Lo primero a tener en cuenta –advirtió– es que un indicador de riesgo laboral es un índice que se compone de las condiciones tanto de cómo se trabaja como de cómo se llega al lugar de trabajo. Así, la situación epidemiológica comunitaria es un parámetros central en la construcción de estos indicadores, que van más allá de los protocolos que se aplican al interior de las instituciones.
 
Pucci señaló que, dentro de los protocolos para el desarrollo de las tareas laborales, debemos tener en cuenta las medidas centrales de cuidado, las que hacen de barrera para la transmisión del virus y la ventilación de los lugares de trabajo. Las medidas de cuidado tienen rango de ley y están acordadas en la instancia CyMAT. Los protocolos de nivel local deben ser aprobados a nivel nacional, deben tener una revisión periódica y deben adecuarse a normas internacionales probadas para el cuidado de les trabajadores y trabajadoras.
 
Al cerrar el conversatorio, se hizo una ronda de preguntas que giraron en torno al comportamiento del virus y los tratamientos existentes tanto como en relación a la forma en la que podremos avanzar para que logremos la incorporación del Covid-19 como enfermedad profesional y sean las ART las que cubran los tratamientos tanto de atención como de rehabilitación. Finalmente, se destacó el trabajo sensible que deben llevar las comisiones internas y los cuerpos de delegados y delegadas para la construcción, revisión y fiscalización del cumplimiento de los protocolos en los lugares de trabajo.
 
Se puede ver el conversatorio completo en aquí.